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Un capazo de fiesta

Reportaje
1 de Septiembre de 2015

Un precioso capazo convertido en un modelo de luxe gracias a las aplicaciones con lentejuelas con que se ha decorado. Es un trabajo de reciclaje de milowcosblog.com.

 ¿Qué se ha acabado el verano? ¡Nada de eso! aún queda para rato. Por eso te proponemos un complemento que siempre va asociciado a la playa, las vacaciones, el tiempo de relax...: un súper capazo lleno de glamour. Si te gusta la idea, ponte manos a la obra. Y si te gusta esta idea, también puedes encontrar otra estupenda propuesta (decorar un capazo con un estilo muy mexicano) aquí.

Qué necesitas

- Tira de lentejuelas cosidas (como tengas que ponerlas una a una, te puede dar algo...)
- Capazo
- Pistola de pegar con barras de silicona transparente
- Bastidor (opcional)
- Tela vieja (opcional)
 
Pegar el motivo en un bastidor
El motivo se puede hacer directamente sobre el capazo, pero en una tela se evita estropear el capazo si no sale bien. El bastidor es para mantener la tela tensa. Si no tenéis, podéis hacerlo sin él, teniendo cuidado de que no se mueva mucho.

 
 
 
    
Tira de lentejuelas amarillas
Es mejor dibujar con un lápiz la forma que se quiere conseguir. Para la parte amarilla, se comienza a pegar la tira de lentejuelas por el centro y se rodea ese inicio, hasta que sea del tamaño que cada uno decida. 

 

 

La pistola de pegar no debe calentar en exceso para que no te quemes al tocar el pegamento (silicona transparente). Tampoco es necesario que quede perfecto, ya que si hay pegotes se puede aplicar una segunda vuelta en las zonas más feas.

Tira verde

En la zona verde se ha hecho primero el contorno con la tira y luego se ha rellenado. Una vez terminado, se deja secar el pegamento y se quitan los hilitos que se han ido quedando pegados (a mano).


 
 
 
 
 
 
 
Después, se recorta la tela, procurando que se vea lo menos posible en los bordes. Quedará como un parche de esos que se compran en las tiendas... ¡Pero mucho más personal!
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Ya solo queda pegarlo sobre el capazo (nuestra bloguera comenta: "yo lo hice también con la pistola de pegamento") ¡y ya tenemos nuestro cesto de piña!